A estas alturas, ya debería haber tomado una decisión en torno a mi próximo objetivo, y si soy sincero ya la tenía prácticamente tomada incluso desde antes de la Maratón de Lisboa, y esta decisión no podía ser otra que correr la Maratón de Sevilla el próximo 13 de Febrero, por ser una carrera estupenda en todos los sentidos, pero sobre todo porque fue en la que no pude debutar este año 2.010 después de cuatro meses de preparación. Ahora esta decisión depende de un hilo, en estos últimos días vuelve a aparecer un fantasma en forma de lesión.
LUNES: 8,20 kms. a 5:04/km y 152 ppm medias.
MIERCOLES: 15,50 kms a 5:08/km y 150 ppm medias.
JUEVES: 14,20 kms a 4:48/km y 152 ppm medias, con 7 kms en medio a ritmo umbral a 4:22/km y 163ppm.
El jueves acabo muy contento el entreno con 7 kms rápidos y con muy buenas sensaciones, pero al enfriarme me aparece una molestia en el talón derecho al apoyar, sobre todo en la zona medial, al día siguiente esa molestia persiste al levantarme aunque desaparece a lo largo del día.
Tenía que viajar a Sevilla para pasar las Fiestas, así que decido descansar un par de días. Esta mañana salí para la tirada larga de 24 kms por Sevilla, he ido por terreno blando, pero a los 11 kms. empezó a molestarme de nuevo el talón y enfilé para casa, acabando 14 kms a 5:08 y 148 ppm medias. Me ha estado molestando un rato y luego ha remitido, sin embargo, ahora al llegar a casa después de 2,30 h conduciendo vuelvo a sentir molestias. He estado leyendo muy malas experiencias de corredores con la dichosa fascitis plantar, parece una premonición que Jaime hablara de ella hace unos días, así que esta semana voy a parar y me compraré una talonera de silicona, si la molestia desaparece, aún podré ir a Sevilla a rodar la Maratón y quitarme la espina, por supuesto sin ninguna pretensión de marca y si la cosa persiste, tendré que replantearme todos los objetivos de este año según se alargue la recuperación. A veces pienso que tantos años sin hacer ejercicio me han oxidado la carrocería y eso que llevo ya casi 3 años corriendo , al menos tengo el consuelo que ninguna de las cuatro lesiones que he ido teniendo -incluyendo la de la espalda en la Maratón- han sido por recaída ni han sido graves. Que cruz nos toca llevar a veces a los corredores.









