martes, 11 de junio de 2013

Carrera Pencona Aldeanueva de la Vera

Si en mitad de la carrera hubiera tenido que predecir mi resultado final no habría acertado ni de lejos, a veces, las sensaciones engañan.

Madrugón de los buenos para poder desplazarme junto a dos compañeros de equipo con tiempo a una carrera que comenzaba a las 8 de la mañana, solo nosotros podemos entender como podemos levantarnos antes de las 5 con alegría y sin necesidad de despertador el único día que tenemos para dormir un poco más, viajar 120 kms. y pasar varias horas corriendo con otros locos tiritando de frío, abrasados de calor o soportando chuzos de punta. Pero claro, como siempre me dicen en casa cuando me quejo por algo de correr: sarna con gusto...

Comentamos en el coche las predicciones del tiempo, hubo tormentas el viernes y el sábado en la zona y aunque el día amaneció bueno, según nos acercábamos al pueblo, veíamos la sierra cubierta de buenos nubarrones y hacía bastante fresquito.
Finalmente se confirmó la noticia de que se neutralizaba la subida al alto de La Panera por niebla espesa y rachas de ventisca y lluvia fina que con la dificultad ya de por si alta del terreno la hacía peligrosa. Con todo quedaba una carrera exacta a la del pasado año, con algo menos de 23 kilómetros y algo más de 1.300 metros de desnivel positivo.

Recordaba bien la carrera del año anterior ( el tener las crónicas en el blog de carreras pasadas también ayuda, claro) y me había marcado una estrategia conservadora, pero con la neutralización de esa subida a La Panera dudé un poco y finalmente decidí arriesgar un poco más, al fin y al cabo este año iba bastante más adaptado a la montaña que el año pasado y aunque llevo bastante tralla, no tengo la carga de los tres maratones que hice en Febrero, Marzo y Abril del 2.012.

La carrera sale ligera y no me quedo atrás, hago los dos primeros kilómetros a 4:42 min/km callejeando por el pueblo, pero al poco de comenzar las primeras rampas, no me noto fino, empiezo a sentir molestias en la zona lumbar y las piernas no me responden como quisiera. Sé que quedán más de ocho kilómetros de ascenso casi continuo y decido tomármelo con tranquilidad, pongo un trantran suave y me pasan algunos corredores, aun con eso recuerdo el año pasado que hubo tramos que hice andando y sin embargo ahora en ningún momento lo necesito. Las sensaciones eran malas, pero luego he comprobado en el garmin connect que iba mejorando y por mucho los tiempos del año pasado.

Llegamos al avituallamiento del km.8, traguito ligero de agua y para arriba, sé que comienzan los tres kilómetros más duros hasta el paso de los buitres, donde tienes que andar-trepar sí o sí en fila india y no quiero perder más posiciones. Hasta ahora, a pesar de que iba mejor que el año pasado, mis sensaciones seguían siendo malas, pero con la dureza  del terreno y el clima mejoran, hay ventisca y niebla y al ir muy parados y mojados la sensación de frío es grande, hice bien en dejarme la camiseta térmica debajo y ahora comprendo a los organizadores al cortar la subida a la zona más alta. Subo a buen ritmo tras los que me preceden, aunque decir a buen ritmo por aquí es entre 14 y 15 min/km. Las piernas se cargan cada vez más pero las molestias lumbares desaparecen, supongo que el ir tirando de riñones ha hecho que la zona se caliente bien.


Pasamos una vereda pedregosa y peligrosa hasta el otro lado del monte y tras una caída con torcedura del dedo pulgar de una mano sin consecuencias, el terreno cambia y comenzamos a descender, son prados de hierba alta totalmente encharcados y los pies, después de saltar varios riachuelos, finalmente sucumben al frescor del agua. La hierba y el matorral cada vez son más altos y el suelo más empinado, con lo que el descenso se transforma en un tobogán en el que raro es el que no pega algún culetazo, nos alcanza la primera chica que baja realmente bien y varios corredores llegamos juntos al siguiente avituallamiento.
Terreno técnico o trocha de cabras

A partir del km. 15 empiezo a estar cada vez mejor, tomamos una pista forestal donde se puede correr rápido y doy alcance a varios corredores antes de comenzar el último tramo de subida, tras atravesar un riachuelo y una zona muy embarrada afrontamos el último tramo técnico, una bajada larga y espectacular por una calzada romana de piedra donde jugamos a la ruleta rusa con los tobillos y que lleva prácticamente a la meta..

Cruzo la meta en 2h36'59'', cuarto de mi categoría y rebajando en casi veinte minutos el tiempo del año pasado. Un minuto después llega la primera chica, a la que felicito por su gran carrera y compruebo que es la misma junto a la que llegué en la Carrera de la Garganta de los Infiernos, aunque esta vez le gané yo.

Curioso el comprobar como a pesar de llevar malas sensaciones al principio, los tiempos de paso por kilómetros han sido todos mejores que el año pasado, como muestra el último kilómetro de bajada por las piedras lo hice el año pasado en 7'02'' y el domingo en 5'35''. Vaya si se nota el entrenamiento específico.

En meta recojo la tradicional limonada casera pencona, la mejor del mundo tras el esfuerzo y voy a la piscina natural, con agua helada que fue mano de santo para los pies embarrados y las piernas cargadas.

Organización, como siempre perfecta, con barra libre y migas para corredores y acompañantes, después entrega de premios y sorteo de regalos a los que ya no nos quedamos, la única pega no haber podido realizar el recorrido original que nos tenían preparado, porque esa subida a la Panera prometía emociones fuertes, habrá que esperar al año que viene.

Ahora voy a parar totalmente dos semanas, quiero descargar bien músculos y articulaciones con vista a empezar muy suave de nuevo cruzando entrenos con la bici, intentaré ir al gimnasio y a finales de Julio comenzaré con un plan para las carreras de otoño, Maratón de Montaña en Septiembre, 30 kms. por las Cumbres Hurdanas en Octubre y Maratón de asfalto en Noviembre o Diciembre.

jueves, 6 de junio de 2013

Parafraseando

Me gusta cuando corro porque estoy como ausente.


Más por el monte, fue hace unos días, salí pronto, durante dos horas aunque no se paró me bajé del mundo, no me crucé con nadie, la sierra mía, que fortuna.
Al final del cortafuegos me giré, era imposible que hubiera podido subir trotando, pero como no lo sabía lo hice.
Y volví a bajar.
Y volví a subir.
Arriesgué bajando para ganar y le gané.... dos horas de tiempo al día, el tiempo es vida.
Cuando diecinueve kilómetros y novecientos metros de desnivel positivo después llegaba al coche no estaba triste porque acababa, sonreía porque pude disfrutarlo.
Está claro, cada día sabemos más y entendemos menos.

* Sin las citas originales de Pablo Neruda, Groucho Marx, Jose Luis Sampedro, A. Einstein y García Márquez no hubiera podido escribir esta entrada.




martes, 28 de mayo de 2013

Media Maratón Natural " Los Barruecos"

Incómodamente cómodo o sufriendo confortablemente. No es contradictorio, es la forma de hacer una buena carrera.

A pesar de todas las dudas que tenía tras las últimas semanas sin poder entrenar bien, estaba muy tranquilo para esta carrera, mi intención inicial, que casi nunca cumplo, era hacer una Media de menos a más en las dos vueltas que había que dar al circuito y hacer balance de fuerzas al final pensando en la carrera por Montaña del día 9.
El día sale espléndido, aunque el comienzo a las 11:15 de la mañana hizo que pasáramos más calor de la cuenta, lo que se hubiera podido subsanar adelantando la salida, sería para planteárselo porque además del calor de estas fechas, si después quieres poner carreras de niños y quedarte a los premios, acabas la mañana cerca de las tres de la tarde.

Algunos asistentes del Club Maratón Cáceres
En cuanto a la carrera, en la previa nos encontramos muchísimos componentes de mi equipo dada la próximidad de la prueba a Cáceres, lo que hizo que entre saludos, cafés y demás el preámbulo se pasara volando sin apenas tiempo para calentar.

Salgo a mitad del paquete, y aunque los dos primeros kilómetros el grupo me lleva en volandas a 4:20, enseguida me convenzo de que tengo que aflojar y hacer la primera vuelta a 4:45, aquí empieza el primer conflicto, las piernas quieren ir más rápido, y la cabeza me dice que lo pagaré después, así que hago una rápida autonegociación y me  autoimpongo un "ni pa tí ni pa mí", rodando entre 4:30-4:35 a pesar de los toboganes continuos de la zona de las lagunas.

La primera vuelta se me hace bastante amena, las largas rectas y las zonas viradas hacen que puedas controlar visualmente a mucha gente, y siempre vas con el morbo de alcanzar a este o que no me pille aquél, de manera que al llegar a la plaza de meta, completo la primera vuelta de 10,5 kms en 47 minutos.

Fin de la primera vuelta
Comienza la segunda vuelta, son las doce de la mañana y en teoría debería forzar un poco más y acelerar el paso, pero entre que el ritmo que he llevado ha sido ya alto para mí a estas alturas de temporada y el calor que empieza a medrar fuerzas, bastante hago con aguantar el mismo que llevaba.
Según la orientación que lleves, la brisa refresca en algunas zonas, pero hay partes en que el sol se va clavando y quemando, como tuve ocasión de comprobar después en los hombros al haberme olvidado de aplicarme protector solar.

En el km. 14 me tomo un gel, el mismo que probe en el último trail, más por acostumbrarme a ellos en vistas a futuras pruebas que por necesidad, y decido mantenerme en ese ritmo en el que como decía en la introducción sufres confortablemente, los kilómetros de esta vuelta se van dilatando y empiezo a pasar a gente que va bastante tiesa ya, al salir del parque, los tres últimos kilómetros tienden ligeramente hacia arriba y se me clavan, lucho por mantenerlos todos por debajo de 5 min/km.antes de llegar a la animada plaza, saludo a la familia cerca de la meta, a mi hijo pequeño no le apetece hoy correr conmigo así que sigo y llego a meta en 1h36'.

En meta
La costilla se ha portado, de hecho ya solo noto molestias estando tumbado sobre ese lado, y a pesar de llevar tres meses de exclusivo entreno en montaña, he podido mantener ritmos bastante decentes, así que estoy contento, ahora sin tiempo de nada, toca afinar el trabajo de desnivel, porque dentro de dos semanas me esperan más de 1.500 mts. de desnivel positivo en la Carrera Pencona de Aldeanueva de la Vera. Creo que después, me tomaré al menos quince días de reposo absoluto.

martes, 21 de mayo de 2013

Mantener el tipo

Mira que he buscado excusas para no correr el domingo esa Media Maratón, pero me ha sido imposible no inscribirme.

Media Maratón Natural "Los Barruecos". Transcurre por un paraje insólito próximo a Malpartida de Cáceres donde grandes masas de granito han ido degradándose con los siglos, dando lugar a verdaderas esculturas moldeadas por la propia naturaleza que junto a las lagunas dan lugar a un paisaje singular y evocador. 

Wolf Vostell, un reconocido artista plástico alemán quedo prendado de este paisaje en los años 70 y consiguió restaurar el antiguo Lavadero de lanas del siglo XVIII para convertirlo en el Museo que lleva su nombre y donde se expone tanto dentro como por el propio paisaje parte de su obra, que atrae a seguidores y curiosos de todo el mundo.




Museo Vostell, contra gustos...
La carrera sale del pueblo de Malpartida, a 10 kilómetros de Cáceres, y circunda por caminos de gravilla y tierra toda la zona de los Barruecos en dos vueltas de 10,5 kms. No hay desniveles excesivos, aunque sí continuos toboganes que junto al piso no demasiado consistente no la hace apta para buscar buenas marcas.
Aunque es un lugar digno de visitar, lo tengo muy pateado tanto en bici como corriendo y mi idea inicial, sobre todo tras la caída en la última carrera era dejarla pasar.


Mis pensamientos la semana pasada y con total convencimiento eran:
-No, todavía tengo bastantes molestias en el costado, sobre todo a la hora de cambiar de postura en la cama y no estoy descansando bien.
-No, no he podido entrenar como hubiera querido desde la última carrera y no tengo ahora ritmo para correr rápido en llano.
-No, a pesar de la tregua que nos está dando la última semana el tiempo, el 26 de mayo a las once de la mañana va a hacer mucho calor por caminos sin protección.
-No, un trazado a dos vueltas, la última se va a hacer muy pesada.
-No, me viene mejor en vistas a la durísima carrera de Montaña de Junio ir cogiendo de nuevo la buena forma con desniveles y entrenos en montaña.

Sí, lo habéis adivinado, estoy inscrito.

lunes, 13 de mayo de 2013

Más dura fue la caída

Mi mantra favorito: Sana sanita culito de rana....

El hecho de que a pesar de la caída que sufrí en la última carrera, pudiera acabarla más o menos bien, hacía que tuviera esperanza de que la cosa se quedará en una contusión costal sin más, pero la evolución no ha sido del todo positiva, y aún persiste inflamación y dolor postural en toda la zona, lo que me hace sospechar que podría haber alguna fisurilla y que la cosa tardará algo más de lo deseado en curar, y ahí ando con voltaren y masaje suave recitando el mantra milagroso.

Además a esto se ha añadido un fuerte catarro, y cuando me da por toser, veo las estrellas, así que me he quedado hecho unos zorros, esta semana he intentado mantener algo la forma a fuerza de persistencia, o más bien de cabezonería, pero sin hacer ningún alarde, tres trotes cochineros y a la media hora ya está quejándose la costilla.

Queda menos de un mes para terminar esta parte de la temporada, el 9 de Junio es la segunda prueba de la Copa de Extremadura de Carreras por Montaña y espero que los actuales achaques me permitan llegar medio en condiciones, además es la que se anuncia como la carrera más dura de Extremadura, con más de 24 kilómetros, mucho terreno técnico y más de 1.500 mts. de desnivel positivo. La han endurecido un poquito más y eso que el año pasado ya fue bastante dura, una idea la da esta foto del año pasado con las hormiguitas de colores subiendo por "el paso de los buitres" , aquí la crónica del 2.012.

Si esta semana logro encadenar algunos entrenamientos, también haría el día 26 una Media Maratón por un entorno natural único, la Media Maratón de "Los Barruecos", aunque esta también se va a hacer dura, no por el perfil, sino porque comienza a las 11:00 am y para esta fecha y a esa hora por estas tierras superaremos con facilidad los 30ºC.

En cuanto acabe esa carrera me tomaré unos días de descanso total y después pretendo  comenzar en Julio haciendo de nuevo una buena base de fuerza, a ver si encuentro motivación para volver al gimnasio, sino la buscaré a base de desnivel y bici de montaña, en otoño me quedarían las dos últimas pruebas de la Copa, incluyendo una Maratón de Montaña.

Y ya que alguno me preguntaba, ya sabéis que soy corredor fiel, pero con dos amores, volveré al asfalto a finales de año, y por supuesto buscando bajar esas 3h25' de Sevilla.

Pd:. Y para acabar, una foto con dos protagonistas del fin de semana, Kilian, ganador y recordman de la Transvulcania, y SuperPaco, finisher de la PenyagolosaCSP, 118 kms. y 5.400 de D+ en 27 horas a los 75 años.

lunes, 6 de mayo de 2013

Trail running Sierra de la Mosca

Que satisfacción da ver tus solitarios caminos habituales de entreno llenos de corredores con dorsal.

A pesar de ser una carrera humilde con unos cien corredores para el trail largo y no ser un objetivo pioritario sentía cierto nerviosismo ante la celebración de esta prueba, supongo que el hecho de que transcurra en mi ciudad, por mis caminos de entreno y que conozca a algunos de los organizadores hace que sienta cierta responsabilidad y deseos de que todo salga bien.

Como ya comentaba en otra entrada, la carrera se puede hacer tan dura como uno elija, el desnivel no es exagerado y se puede correr en buena parte del trazado, y  más de 32 kms. siempre se hacen duros, mi idea a priori conociendo al dedillo la zona era tomarme con tranquilidad las primeras subidas, coger ritmo a continuación y tratar de ir remontando desde el km.15, porque los últimos ocho se podían hacer muy duros si llegabas tocado.

Con Miguel ( mrb)
Llego pronto a por el dorsal en un día radiante, pero que se tornaría caluroso con el transcurso de la mañana y los kilómetros. Nada más llegar me encuentro con Miguel (mrb) que había aprovechado el puente en los madriles para visitar Cáceres con la familia y en su camino de preparación del MAM correr esta prueba; como siempre que le pones 3D a un bloguero, parece que lo conoces de toda la vida, y nos da para una buena conversación sobre nuestra locura común. Iba a enseñarle mis caminos de entreno, pero como es una máquina, salió escopetado en la salida y no lo volví a ver hasta la meta. También me dio tiempo de saludar a muchos otros compañeros y a Carlos, joven bloguero cacereño que tiene recientemente inaugurada su condición de maratoniano, le doblo la edad, pero no la ilusión y seguro que va a tener una progresión enorme.

Esperando la salida
De salida y tras unos trescientos metros de asfalto se toma un camino primero de cemento y luego de tierra que va ascendiendo durante unos tres kilómetros, se establece una estrategia clara entre los que quieren correr y los que se lo van a tomar con calma, y veo que me quedo en el medio, aunque veo alejarse al primer grupo de unos cuarenta corredores, me lo tomo con calma y voy a mi ritmo rebasando a algunos que comienzan a andar en la última parte de esa primera ascensión.

Comienza después el primer descenso, este por la carretera de acceso al Portanchito, primero suave y después más empinado donde a pesar de ir controlando, las piernas se aceleran solas a ritmos por debajo de 4 min/km.. Desde aquí al km. 14 es un terreno de continuos toboganes por camino, llegando al Centro de Recuperación de Aves "Los Hornos" y rodeando todo el cerro del Risco con un par de trochas muy inclinadas de subida obligada andando, en este tramo me pasan algunos corredores que, excepto a uno, volvería a recuperarles después la posición.

En esta carrera, debido a mis problemas habituales de estómago, no llevaba ninguna estrategia fijada en cuanto a avituallamientos, ya empezaba a pegar fuerte el sol y sabía que tenía que beber más de lo habitual. Llevaba un gel de Victory endurance que compré unos días antes  al notarlo al tacto mucho más líquido que los habituales, pero no me había dado tiempo a probarlo y me daba algo de miedo ingerirlo, así que me conformé con un poco de naranja y unas gominolas. 

Iba muy bien de fuerza y controlando en todo momento, así que empecé a poner una marcha más y a recuperar posiciones en la zona más bonita de la prueba, una subida dura que coronaba un cerro para a continuación hacer fuerte la bajada más larga de toda la carrera, primero por un cortafuegos y después por caminos rodeados de jaras y retamas florecidas hasta una explanada donde se instalan habitualmente colmenas.

En este punto me canta un voluntario que voy el 36, y mi empeño será desde ese momento ir contando corredores para meterme entre los treinta primeros. Mi progresión se ve truncada en el kilómetro 17, en una zona muy frondosa que había sido necesario limpiar días antes porque era como una selva, tropiezo con unas raices y me caigo, con la mala suerte de golpearme un costado con una piedra y destrozar el dorsal de cartón que con el sudor está muy blando, me levanto, evalúo daños y veo que salvo algunas magulladuras y el golpe puedo seguir, me coloco el dorsal como puedo y a los pocos metros veo que en las bajadas fuertes y al respirar profundo me duele todo el costado, no me paro a pensar y sigo corriendo, la verdad es que en ese momento no fue mayor impedimento, aunque ahora, dos días después aun no puedo levantarme de una silla, estornudar o cambiar de postura en la cama  sin acordarme de esa raíz, tocará descansar unos días.

A por el siguiente
A pesar de todo veo que voy a más, voy alcanzando a cuentagotas a otros corredores desperdigados .En  el km. 23, sé que pronto llegará lo más duro por los kilómetros y por la subida más larga de toda la carrera y en el avituallamiento decido tomarme el gel que llevaba, la verdad es que fue una buena decisión, me sentó bien y será de ahora en adelante el que me acompañe a las carreras. Mi ritmo sigue siendo bueno e incluso en las subidas andando voy pasando a algún corredor.
En el alto de las Antenas, según mis cálculos debo estar ya en el puesto 24 y quedan cuatro kilómetros de bajada, me echo agua por la cabeza y el dorsal definitivamente se destroza, recorto el codigo de barras y sigo con el en la mano.
Alto de Las Antenas, con lo que queda de dorsal

A esas alturas, una dura y peligrosa bajada por una vereda con piedras y después por la cuesta de la cantera me deja las piernas temblando, consigo llegar hasta otros dos corredores, voy el 22, el mejor puesto que tuve en toda la carrera a menos de dos kms. para meta, pero uno de estos se pica y tras trecientos metros me saca de punto, tengo que aflojar y se va, además me ha fundido y de ir en ese tramo a 4:45, mi ritmo se va a 5:30 en esos dos últimos kms. que además son favorables, lo que hace que me pasen sin contemplaciones otros cuatro corredores, esto no empaña en absoluto la alegría de llegar a la meta y ver a mi familia esperando, después saludo a mi tocayo mrb que ha hecho un carrerón y al que deseo la mejor de las suertes en el MAM y en su objetivo, que no tardará en superar, de ser sub3h en Maratón.




Llegando con lo que queda del dorsal en la mano
Tenía en mente acercarme a las 3 horas y lo cumplí, 3h01'01'' para 32,27km. y 1.750 mts. de desnivel. Salvo esos dos kilómetros finales, creo que hice una buena carrera y estoy contento, al final puesto 27 y 4º de mi categoría, casi piso podium.
Aunque no sea del todo objetivo, salvo por mis problemas con el dorsal que deberían cambiar para otra edición, creo que hay que felicitar a los organizadores, prueba barata, buena bolsa, actividades en meta para los niños y muchos voluntarios entre los chavales del Instituto E.S. Alqazeres, salida y meta de una carrera que se organiza por el amor a la montaña de algunos de sus profesores.

martes, 30 de abril de 2013

Toca en casa

No es la más bonita, ni la más dura, ni la más larga, ni la más.........pero nada como correr en casa.

Camino del Risco
Unos días de transición tras la dura carrera de la Garganta de los Infiernos, y el sábado me espera la siguiente, y esta vez toca en casa.
Leí hace tiempo a Alex, como contaba que las carreras que se hacen en tu pueblo son como las comidas en casa de tus padres, puede que no pongan platos de ilustre título, ni lujosas vajillas, ni camareros al quite, pero son las que mejor te saben. Desgraciadamente, hace ya mucho tiempo que no puedo disfrutar de estas comidas, pero al menos intentaré disfrutar con la carrera del sábado. Un trail que recorre la Sierra de la Mosca, la sierra de mi ciudad, que conozco palmo a palmo porque es mi lugar de entrenos cuando en primavera y verano me paso al trail y a la que puedo ir corriendo desde la puerta de casa.
Ya conté algo de la Sierra en esta entrada, y aunque me gustaría ver menos caminos cementados, menos construcciones ilegales y menos zonas valladas, tadavía conserva zonas en las que te encuentras en plena naturaleza, y donde te puedes cruzar con jabalíes, ginetas y buitres mientras corres entre brezos, retamas y jaras, en estos días recien florecidas.
En uno de sus cerros, Cáceres al fondo a la derecha.
El trazado es bastante corrible, sin desniveles bestiales, aunque tiene algunas subidas y sobre todo dos o tres bajadas respetables, hay mucha variedad de firme, tierra, piedras, quizá  demasiado cemento en algunas zonas, pero será una carrera exigente tanto por los 32 kilómetros de longitud como por los casi 1.800 mts. de desnivel  repartidos a lo largo de todo el recorrido.
No me gusta comparar unas carreras con otras, soy de la opinión de que la dureza la ponemos cada uno con los ritmos que nos exijamos, un 10.000 urbano a tope puede ser más duro que una Media de Montaña que hagamos de paseo. Espero hacer una buena carrera el sábado y quiero exijirme, así que supongo que se me hará bastante dura, acercarme a las 3 horas será mi objetivo.

Finalmente, quiero felicitar a todos los que os enfrentasteis el domingo a Mapoma, unos con mejor suerte que otros, como pasa en todas las carreras, pero quiero acordarme especialmente de mi cuñado, que aunque tuvo la osadía de confiar en mí para orientarle en los entrenos y con la estrategia de carrera, se ha marcado un gran debut maratoniano en Mapoma con 3h18'.....y ya está pensando en la siguiente.

martes, 23 de abril de 2013

Carrera Garganta de los Infiernos

Un deleite para los sentidos, una tortura para las piernas

Paso por Los Pilones, el emblema de La Garganta
La vista empieza a deslumbrarse incluso antes de llegar a Jerte; recién amanecido el valle en esta época aparece salpicado por millones de algodones blancos que cuelgan de los cerezos, y aunque durante la carrera hay que permanecer muy atento al suelo peligroso, hay momentos en los que levanto la vista y me siento bien por estar ahí en ese momento y en esas circunstancias. Cansado y con las piernas doloridas, pero inmerso en el paisaje, veo el borde de la sierra nevado y la serpentina multicolor de corredores subiendo por la ladera imposible, oigo el agua manando de cualquier aprisco y  la garganta enfurecida con las últimas lluvias, los pájaros trinan en el bosque cuando las fuerzas ya no dejan hablar mucho a los corredores, huele a primavera en estado puro y la sientes en la piel.

Gran ambiente el que encuentro al llegar a la plaza, se nota el buen nivel imperante, es campeonato regional de carreras por montaña de clubes, las equipaciones montañeras y las zapas de trail dominan la escena, los gallos se lucen.

Me coloco bastante delante en la salida, quiero llegar en buena posición a las primeras cuestas, pero en cuanto suena la bocina se sale en estampida, 4'25'' me marca el primer kilómetro y ya veo a los primeros a más de 200 metros, que bestias.

Primeros metros rápidos, el pelotón se estira
Rumbo a la sierra bajo algunos cerezos
El recorrido es precioso en su totalidad y en un estado inmejorable para correr, atravesando al completo toda la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. Tras la salida del pueblo, asciende y comenzamos pasando por la zona boscosa del Reboldo que sube hasta llegar a Los Pilones, una serie de pozas labradas en la roca por la erosión por donde el agua pasa con fuerza, pero que en verano forman piscinas cristalinas, hasta este momento la gente va cogiendo posiciones, la montaña pone enseguida a cada uno en su lugar. A partir de ahí, se cruza el puente y se coge una senda de montaña que cada vez se va endureciendo más, hasta acabar en un sendero de piedras que prácticamente hay que ir escalando hasta el puente Carrascal, dos o tres kilómetros que salen a ritmos de entre 9 y 11 min/km y dando gracias que iba bien de fuerzas.

A partir de ahí descenso muy peligroso y muy pedregoso por la ruta de Carlos V hasta el Puente Nuevo, el sendero es muy estrecho y apenas se puede adelantar, algún kamikaze vuela pidiendo paso, pero la mayoría opta por guardar un ápice de cordura que no quitaba que casi todo el mundo tuviera algún susto y algunos algo más que eso, a pesar de todo adelanto bastantes posiciones.

Organización perfecta, para lo bueno y para lo malo, evacuando a una accidentada
Después subidas y bajadas continuas, a veces por caminos saltando riachuelos, a veces a través de bosque saltando árboles caídos, un par de kilómetros de fuerte descenso que hago en torno a 3:50 min/km me dejan las piernas tocadas de tanto impacto y lo noté a partir del km. 18 después de la última subida fuerte.

Lo de saltar árboles es literal
A pesar de ser favorables, los últimos kilómetros se me atragantan y pierdo como 10 posiciones, pero estoy satisfecho, entramos en el pueblo con una gran animación del público. Después de una buena carrera completo los algo más de 22 kilómetros con 2.700 mts. de desnivel en 2h20', entrando justo detrás de la segunda chica de la general y décimo de mi categoría.

Llegando a Jerte tras la segunda clasificada
En meta
Organización perfecta, no le encuentro ni un defecto, y a nivel particular, en general estoy satisfecho, ahora me pesa un poco haber arriesgado en esa bajada brusca, con 2 o 3 minutos menos hubiera estado cerca del quinto, pero en ese momento disfruté como un enano bajando a tumba abierta.

Cierro la primera prueba de la Copa en el puesto octavo, habrá que mejorar en las tres pruebas que quedan para acercarme al podium final, los dos primeros puestos parecen claros si asisten a las pruebas que quedan porque nos sacan mucho al resto, pero el tercero puede ser factible, ya veremos.

martes, 16 de abril de 2013

Cambio de look

Iba a hacerme unos tatuajes para renovar imagen pero de momento me conformaré con un lavado de cara al blog.

Aprovechando que esta semana es de tapering precompetición y que teníamos unos días libres hemos aprovechado para volver a Sevilla, según mi plantilla de entrenos, hacía más de dos años que no pasaba un fin de semana completo sin hacer ejercicio físico, justamente desde mi nefasta experiencia con la fascitis, y aunque hemos podido dar alguna caminata y evaluar el ambiente pre Feria, las zapatillas se quedaron en la maleta, los paseos por el centro no han hecho más que avivar mis recuerdos del día de la Maratón y he llegado a recordar perfectamente cada sensación y cada escenario.
De todas formas, tengo que reconocer que el domingo mientras estaba en la piscina con mis hijos disfrutando del verano que nos ha asaltado sin previo aviso, mis recuerdos nostálgicos iban a los que en esos momentos corrían por las calles de mi ciudad su Media Maratón que por lo que me han contado este año se ha hecho dura con el calor y las cuestas empedradas de la ciudad monumental. Mi cuñado hizo 1h31' lo que debe darle confianza para debutar con buen pie en Mapoma.

Por mi parte, yo llevaba casi todos los deberes hechos, mi último entreno fue mi recorrido por la Sierrilla de 14 kms y casi 500 mts. de D+ en 1h13'03'' batiendo por casi 2 minutos mi record personal y hoy he vuelto a repetirlo en plan tranquilo, haciendo con intensidad solamente las subidas. Un par de días más rodando por el monte y el domingo espero hacer una buena carrera en la Garganta de los Infiernos, un lugar en el que la magia del recorrido que se puede apreciar en este vídeo, se intensificará más aún al llegar en una época en que están todos los cerezos del valle del Jerte en flor, florecieron la semana pasada y espero que aguanten hasta el domingo, un espectáculo efímero que atrae miles de visitantes todos los años.

Finalmente no puedo dejar al margen un comentario sobre lo acontecido en Boston, por cruel además de injusto, por cobarde además de necio, un sinsentido más que me hace recapacitar sobre la capacidad violenta y autodestructiva de los que nos queremos llamar seres racionales. Un compañero de equipo estuvo allí, menos mal que es de los galgos y acabó la Maratón en 2h58'.

Mi recuerdo más sentido para todos los que han sufrido directamente esta barbarie y para sus familias.