miércoles, 7 de agosto de 2013

Insoportable

Hay cosas que no puedo soportar cuando estoy lesionado.


- Ver a todas horas y en cualquier lugar gente corriendo a mi alrededor.
- Tener que hacer dieta por "obligación".
- Levantarme un domingo temprano y no saber que hacer.
- Observar con recelo una y otra vez mis zapatillas nuevas "sin estrenar".
- Consultar webs de carreras y tener que repetirme "ya veremos, pero no creo..."
- Mirar la fuente del parque de casa y recordar las veces que he metido la cabeza debajo al llegar de entrenar.
- Comprobar como el garmin se queda sin batería y no ponerlo a cargar de inmediato.
- Tener toda la ropa de correr guardada y colocada.
- Consultar mi plantilla de entrenamientos y encontrarme esto:


Seguro que a vosotros se os ocurre alguna otra.

Al menos me queda la alegría de coger pronto vacaciones, a ver si el agua del mar obra el milagro.

jueves, 1 de agosto de 2013

Keep calm and....Ajo y agua.

A veces no queda otra:  keep calm and....ajo y agua.

Tengo claro que correr es una actividad agresiva contra nuestro cuerpo y que a pesar de lo mucho que nos da el running es un deporte por lo general bastante desagradecido, pero hay situaciones que no son fáciles de comprender y aceptar.

Después de una temporada intensa que se ha prolongado más de dos años continuados de entrenos y carreras sin percances graves, cuando decido descansar dos semanas completas y después comenzar a entrenar suave, en el mes que menos carga de kilómetros y calidad he hecho desde que me recuperé de la fascitis, el fantasma del runner en dique seco aparece de nuevo.

La consecuencia final, como podéis deducir del título de la entrada es que el percance del que hablaba en la última entrada, lejos de mejorar, ha resultado ser más grave de lo que sospechaba, estoy lesionado y por lo tanto en el dique seco durante una larga temporada. 

Tras unos días iniciales de gran molestia en toda la zona de la nalga izquierda, el dolor se ha ido concentrando en una parte más específica en forma de molestia continua aunque se acentua al sentarme sobre esa zona y sobre todo al caminar, tengo buena movilidad muscular y articular de la zona, pero el dolor me hace cojear apreciablemente, sobre todo a partir de mediodía o cuando no tomo analgésicos. El diagnóstico con este cuadro se alejaba de la sobrecarga muscular, el síndrome piramidal y la tendinitis  y se acercaba más a afectación ósea.

A falta de alguna prueba más específica ya que no se ve en una placa normal, todo indica que tengo una fractura de estres en el ala izquierda del hueso sacro, ni que fuera de la élite, hasta Pedro Nimo y Castillejo la sufrieron.
He intentado coger la bici, pero aunque puedo pedalear sin dolor, después se me carga mucho toda la zona y se acentúa la cojera, así que he tenido que parar totalmente cualquier actividad física. El tratamiento, como para toda fractura, es el reposo total las primeras tres semanas, incluso caminar lo menos posible. Después hay que comenzar a activar con gimnasia ligera, fisio, natación y estiramientos la zona afectada. Con suerte a las seis semanas ya no debe molestar nada y podría empezar a coger la bici y si todo va bien a las ocho semanas podría empezar a rodar un poco.
Con esto se van al garete todos los objetivos del otoño, sobre todo en lo que a maratones se refiere, si llego a las pruebas de la copa de Extremadura de carreras por montaña será simplemente para ir probando, tengo claro que dos meses parado es como empezar de cero.


martes, 23 de julio de 2013

De paso por el purgatorio

Si correr sin dolor es el cielo, y una lesión fuerte el infierno, creo que me han mandado un tiempo al Purgatorio.

- ¿ Esto qué es, el cielo o el infierno ?
- Hijo mío, estás en el Purgatorio, no tienes una lesión grave, pero vas a tener que estar un tiempecillo sin correr.
- ¿ Cuánto tiempo ?
- Ya veremos, ya sabes como es esto, no es la primera vez que vienes por aquí.
- Pero, ¿ Qué pecado he cometido ahora?
- Nada grave, sino no estarías aquí, te habría enviado más abajo. Simplemente vivir, correr y quizás querer llegar al cielo antes de lo que tocaba.


Después de mi última entrada todo pintaba bien, que poco imaginaba que en el siguiente entrenamiento se iba a torcer la cosa.

Llevaba ya bastante tiempo saliendo prácticamente el cien por cien de los entrenos por montaña y quise calibrar como estarían las piernas de rápidas tras tanto trabajo de fuerza haciendo un entreno en llano por camino de tierra. El viernes temprano, a la única hora en la que se puede correr por aquí en esta época, después de calentar unos kilómetros, me decidí a ir apretando el ritmo, un kilómetro a 4:21 y las pulsaciones siguen bajas, parece que va bien la cosa, siguiente kilómetro a 4:14 y las sensaciones siguen mejorando hasta que empieza a aparecer una molestia a nivel de la cadera-glúteo izquierdo, será que la musculatura se está adaptando a la velocidad perdida, sigo y bajo ese kilómetro a 4:08 para ir aflojando, pero la molestia va a más, paro y estiro, intento reanudar el trote pero el apoyo es doloroso. Lo peor es que estoy lejos y tengo que hacer seis kilómetros cojeando hasta casa.

Desde entonces llevo cuatro días con mucha molestia a pesar de los analgésicos, por la localización supongo que afecta a piramidal y/o glúteo medio, el tratamiento obviamente será el reposo, ajustar dieta para no coger mucho peso e ir estirando y fortaleciendo la zona poco a poco, aún no sé si con la bici habrá problema, probaré mañana.

Para colmo acabo de recibir mis nuevas Saucony Ride que me tenían que acompañar a la Maratón de otoño, tendrán que esperar. De todas formas me lo he tomado con filosofía, será lo que tenga que ser, tengo tres objetivos importantes en otoño, pero ya veremos como se desarrollan los acontecimientos, no quiero vender la piel del oso antes de cazarlo.

miércoles, 17 de julio de 2013

Lo he vuelto a hacer

No hay mejor forma de cumplir años que sentirse vivo.

Otro año más he repetido, hay quien lo celebraría aprovechando para estirar horas de sueño, en cambio yo me he levantado temprano, unos tragos de zumo y a la calle, desde el principio apretando, he visto a lo lejos el cerro de las antenas, vamos allá, una carrera contra los años, o a favor de ellos, quién sabe.
El sudor aparece pronto, las zancadas se suceden, no me da tiempo a mirar a los lados y ahora no recuerdo ni lo que pasaba por mi mente, tan solo sé que cuando setenta y ocho minutos y quince kilómetros después metía la cabeza en la fuente del parque de casa aún no eran las nueve y me sentía más vivo que nunca.

El verano avanza y por ahora la tranquilidad se ha adueñado de los entrenos, algunas salidas en bici y tres entrenos variados por semana están manteniendo la forma antes de empezar nuevos planes, además aprovechamos los fines de semana para patear algunas rutas cercanas en familia, después de la Garganta de los Infiernos, este fin de semana le ha tocado el turno a la comarca de la Vera, ruta del Trabuquete desde el pueblecito de Guijo de Santa Barbara, zapatillas y patear antiguas sendas, mochila con viandas para avituallar y bañador para el calor, que siempre se pueden aprovechar preciosos charcos con aguas congeladas.

Valle que circunda la ruta
Espectacular el charco del Trabuquete
De tal palo, tales astillas
Otro fin de semana salí con mi cuñado a inspeccionar el recorrido del trail " Cumbres Hurdanas", que se celebrará en octubre y es la última prueba de la Copa de Extremadura de Carreras por Montaña, salimos desde la plaza de Caminomorisco, este es el track en wikiloc:

Nos salieron 21 kilómetros y 1.107 mts. de desnivel positivo, con tres buenas subidas en la primera parte del recorrido y una segunda mitad donde se puede correr mucho si llegas con fuerzas, habrá que pensar una buena estrategia de carrera. Para los interesados, este es su desarrollo en fotos tomadas de su web:

Primer ascenso serio por cortafuegos en el km.2
Caminomorisco desde la primera loma
Segunda subida, la cara que puso el guarda de la torre al vernos llegar corriendo
Pico del Arrobuey, punto más alto de la carrera, km.10,5
Bajada por cortafuegos, para correr
Caminos en descenso para correr mucho
El último tramo llegando al pueblo es el más técnico
Espero seguir aprovechando lo que queda de verano y en Agosto hacer una visita a las costas, para los de interior siempre es una experiencia especial sentir el mar de vez en cuando. A cuidarse.


martes, 25 de junio de 2013

Vuelta a los infiernos

Con la aptitud adecuada los obstáculos se difuminan y el camino se allana.

Llevo quince días de descanso casi absoluto, cogiendo un par de veces la bici y saliendo otros dos días a trotar, es hora de recuperar el desgaste de la temporada y con los años cada vez cuesta un poquito más,
así que aprovechando uno de los pocos fines de semana del año sin tirada larga, nos acercamos al Valle del Jerte a hacer una ruta senderista por la Garganta de los Infiernos.


La última vez que estuve, hace dos meses, fue para correr por la reserva su preciosa carrera, y es curioso como ahora al volver a recorrer veredas, caminos y riscos marchando tranquilamente cambia la percepción y el recuerdo que tenía. Había zonas por las que no creía que hubiera podido pasar corriendo, peñas y escalones que costaba trabajo pasar, distancias y desniveles en la lejanía que ahora se me antojaban imposibles.


Creo que la diferencia está en la aptitud, no es lo mismo ir de paseo que preparar cuerpo y mente durante semanas para la carrera. Al igual que en un entreno rutinario nos cuesta improvisar unos kilómetros o unas series más, cuando estamos verdaderamente mentalizados, pocos desafíos se nos resisten.


Toca ir volviendo a entrenar poco a poco, en Julio todavía iré suave, metiendo bici y cuestas, al gimnasio no acabo de encontrarle acomodo, a partir de Agosto la disciplina volverá para aplicar el nuevo plan de entrenos, al mismo tiempo habrá que ir trabajando la cabeza para llegar a las carreras de otoño con la aptitud ideal que haga que al comenzar a correr las distancias se acorten, las piedras se difuminen y las trochas se allanen.

martes, 11 de junio de 2013

Carrera Pencona Aldeanueva de la Vera

Si en mitad de la carrera hubiera tenido que predecir mi resultado final no habría acertado ni de lejos, a veces, las sensaciones engañan.

Madrugón de los buenos para poder desplazarme junto a dos compañeros de equipo con tiempo a una carrera que comenzaba a las 8 de la mañana, solo nosotros podemos entender como podemos levantarnos antes de las 5 con alegría y sin necesidad de despertador el único día que tenemos para dormir un poco más, viajar 120 kms. y pasar varias horas corriendo con otros locos tiritando de frío, abrasados de calor o soportando chuzos de punta. Pero claro, como siempre me dicen en casa cuando me quejo por algo de correr: sarna con gusto...

Comentamos en el coche las predicciones del tiempo, hubo tormentas el viernes y el sábado en la zona y aunque el día amaneció bueno, según nos acercábamos al pueblo, veíamos la sierra cubierta de buenos nubarrones y hacía bastante fresquito.
Finalmente se confirmó la noticia de que se neutralizaba la subida al alto de La Panera por niebla espesa y rachas de ventisca y lluvia fina que con la dificultad ya de por si alta del terreno la hacía peligrosa. Con todo quedaba una carrera exacta a la del pasado año, con algo menos de 23 kilómetros y algo más de 1.300 metros de desnivel positivo.

Recordaba bien la carrera del año anterior ( el tener las crónicas en el blog de carreras pasadas también ayuda, claro) y me había marcado una estrategia conservadora, pero con la neutralización de esa subida a La Panera dudé un poco y finalmente decidí arriesgar un poco más, al fin y al cabo este año iba bastante más adaptado a la montaña que el año pasado y aunque llevo bastante tralla, no tengo la carga de los tres maratones que hice en Febrero, Marzo y Abril del 2.012.

La carrera sale ligera y no me quedo atrás, hago los dos primeros kilómetros a 4:42 min/km callejeando por el pueblo, pero al poco de comenzar las primeras rampas, no me noto fino, empiezo a sentir molestias en la zona lumbar y las piernas no me responden como quisiera. Sé que quedán más de ocho kilómetros de ascenso casi continuo y decido tomármelo con tranquilidad, pongo un trantran suave y me pasan algunos corredores, aun con eso recuerdo el año pasado que hubo tramos que hice andando y sin embargo ahora en ningún momento lo necesito. Las sensaciones eran malas, pero luego he comprobado en el garmin connect que iba mejorando y por mucho los tiempos del año pasado.

Llegamos al avituallamiento del km.8, traguito ligero de agua y para arriba, sé que comienzan los tres kilómetros más duros hasta el paso de los buitres, donde tienes que andar-trepar sí o sí en fila india y no quiero perder más posiciones. Hasta ahora, a pesar de que iba mejor que el año pasado, mis sensaciones seguían siendo malas, pero con la dureza  del terreno y el clima mejoran, hay ventisca y niebla y al ir muy parados y mojados la sensación de frío es grande, hice bien en dejarme la camiseta térmica debajo y ahora comprendo a los organizadores al cortar la subida a la zona más alta. Subo a buen ritmo tras los que me preceden, aunque decir a buen ritmo por aquí es entre 14 y 15 min/km. Las piernas se cargan cada vez más pero las molestias lumbares desaparecen, supongo que el ir tirando de riñones ha hecho que la zona se caliente bien.


Pasamos una vereda pedregosa y peligrosa hasta el otro lado del monte y tras una caída con torcedura del dedo pulgar de una mano sin consecuencias, el terreno cambia y comenzamos a descender, son prados de hierba alta totalmente encharcados y los pies, después de saltar varios riachuelos, finalmente sucumben al frescor del agua. La hierba y el matorral cada vez son más altos y el suelo más empinado, con lo que el descenso se transforma en un tobogán en el que raro es el que no pega algún culetazo, nos alcanza la primera chica que baja realmente bien y varios corredores llegamos juntos al siguiente avituallamiento.
Terreno técnico o trocha de cabras

A partir del km. 15 empiezo a estar cada vez mejor, tomamos una pista forestal donde se puede correr rápido y doy alcance a varios corredores antes de comenzar el último tramo de subida, tras atravesar un riachuelo y una zona muy embarrada afrontamos el último tramo técnico, una bajada larga y espectacular por una calzada romana de piedra donde jugamos a la ruleta rusa con los tobillos y que lleva prácticamente a la meta..

Cruzo la meta en 2h36'59'', cuarto de mi categoría y rebajando en casi veinte minutos el tiempo del año pasado. Un minuto después llega la primera chica, a la que felicito por su gran carrera y compruebo que es la misma junto a la que llegué en la Carrera de la Garganta de los Infiernos, aunque esta vez le gané yo.

Curioso el comprobar como a pesar de llevar malas sensaciones al principio, los tiempos de paso por kilómetros han sido todos mejores que el año pasado, como muestra el último kilómetro de bajada por las piedras lo hice el año pasado en 7'02'' y el domingo en 5'35''. Vaya si se nota el entrenamiento específico.

En meta recojo la tradicional limonada casera pencona, la mejor del mundo tras el esfuerzo y voy a la piscina natural, con agua helada que fue mano de santo para los pies embarrados y las piernas cargadas.

Organización, como siempre perfecta, con barra libre y migas para corredores y acompañantes, después entrega de premios y sorteo de regalos a los que ya no nos quedamos, la única pega no haber podido realizar el recorrido original que nos tenían preparado, porque esa subida a la Panera prometía emociones fuertes, habrá que esperar al año que viene.

Ahora voy a parar totalmente dos semanas, quiero descargar bien músculos y articulaciones con vista a empezar muy suave de nuevo cruzando entrenos con la bici, intentaré ir al gimnasio y a finales de Julio comenzaré con un plan para las carreras de otoño, Maratón de Montaña en Septiembre, 23 kms. por las Cumbres Hurdanas en Octubre y Maratón de asfalto en Noviembre o Diciembre.

jueves, 6 de junio de 2013

Parafraseando

Me gusta cuando corro porque estoy como ausente.


Más por el monte, fue hace unos días, salí pronto, durante dos horas aunque no se paró me bajé del mundo, no me crucé con nadie, la sierra mía, que fortuna.
Al final del cortafuegos me giré, era imposible que hubiera podido subir trotando, pero como no lo sabía lo hice.
Y volví a bajar.
Y volví a subir.
Arriesgué bajando para ganar y le gané.... dos horas de tiempo al día, el tiempo es vida.
Cuando diecinueve kilómetros y novecientos metros de desnivel positivo después llegaba al coche no estaba triste porque acababa, sonreía porque pude disfrutarlo.
Está claro, cada día sabemos más y entendemos menos.

* Sin las citas originales de Pablo Neruda, Groucho Marx, Jose Luis Sampedro, A. Einstein y García Márquez no hubiera podido escribir esta entrada.




martes, 28 de mayo de 2013

Media Maratón Natural " Los Barruecos"

Incómodamente cómodo o sufriendo confortablemente. No es contradictorio, es la forma de hacer una buena carrera.

A pesar de todas las dudas que tenía tras las últimas semanas sin poder entrenar bien, estaba muy tranquilo para esta carrera, mi intención inicial, que casi nunca cumplo, era hacer una Media de menos a más en las dos vueltas que había que dar al circuito y hacer balance de fuerzas al final pensando en la carrera por Montaña del día 9.
El día sale espléndido, aunque el comienzo a las 11:15 de la mañana hizo que pasáramos más calor de la cuenta, lo que se hubiera podido subsanar adelantando la salida, sería para planteárselo porque además del calor de estas fechas, si después quieres poner carreras de niños y quedarte a los premios, acabas la mañana cerca de las tres de la tarde.

Algunos asistentes del Club Maratón Cáceres
En cuanto a la carrera, en la previa nos encontramos muchísimos componentes de mi equipo dada la próximidad de la prueba a Cáceres, lo que hizo que entre saludos, cafés y demás el preámbulo se pasara volando sin apenas tiempo para calentar.

Salgo a mitad del paquete, y aunque los dos primeros kilómetros el grupo me lleva en volandas a 4:20, enseguida me convenzo de que tengo que aflojar y hacer la primera vuelta a 4:45, aquí empieza el primer conflicto, las piernas quieren ir más rápido, y la cabeza me dice que lo pagaré después, así que hago una rápida autonegociación y me  autoimpongo un "ni pa tí ni pa mí", rodando entre 4:30-4:35 a pesar de los toboganes continuos de la zona de las lagunas.

La primera vuelta se me hace bastante amena, las largas rectas y las zonas viradas hacen que puedas controlar visualmente a mucha gente, y siempre vas con el morbo de alcanzar a este o que no me pille aquél, de manera que al llegar a la plaza de meta, completo la primera vuelta de 10,5 kms en 47 minutos.

Fin de la primera vuelta
Comienza la segunda vuelta, son las doce de la mañana y en teoría debería forzar un poco más y acelerar el paso, pero entre que el ritmo que he llevado ha sido ya alto para mí a estas alturas de temporada y el calor que empieza a medrar fuerzas, bastante hago con aguantar el mismo que llevaba.
Según la orientación que lleves, la brisa refresca en algunas zonas, pero hay partes en que el sol se va clavando y quemando, como tuve ocasión de comprobar después en los hombros al haberme olvidado de aplicarme protector solar.

En el km. 14 me tomo un gel, el mismo que probe en el último trail, más por acostumbrarme a ellos en vistas a futuras pruebas que por necesidad, y decido mantenerme en ese ritmo en el que como decía en la introducción sufres confortablemente, los kilómetros de esta vuelta se van dilatando y empiezo a pasar a gente que va bastante tiesa ya, al salir del parque, los tres últimos kilómetros tienden ligeramente hacia arriba y se me clavan, lucho por mantenerlos todos por debajo de 5 min/km.antes de llegar a la animada plaza, saludo a la familia cerca de la meta, a mi hijo pequeño no le apetece hoy correr conmigo así que sigo y llego a meta en 1h36'.

En meta
La costilla se ha portado, de hecho ya solo noto molestias estando tumbado sobre ese lado, y a pesar de llevar tres meses de exclusivo entreno en montaña, he podido mantener ritmos bastante decentes, así que estoy contento, ahora sin tiempo de nada, toca afinar el trabajo de desnivel, porque dentro de dos semanas me esperan más de 1.500 mts. de desnivel positivo en la Carrera Pencona de Aldeanueva de la Vera. Creo que después, me tomaré al menos quince días de reposo absoluto.

martes, 21 de mayo de 2013

Mantener el tipo

Mira que he buscado excusas para no correr el domingo esa Media Maratón, pero me ha sido imposible no inscribirme.

Media Maratón Natural "Los Barruecos". Transcurre por un paraje insólito próximo a Malpartida de Cáceres donde grandes masas de granito han ido degradándose con los siglos, dando lugar a verdaderas esculturas moldeadas por la propia naturaleza que junto a las lagunas dan lugar a un paisaje singular y evocador. 

Wolf Vostell, un reconocido artista plástico alemán quedo prendado de este paisaje en los años 70 y consiguió restaurar el antiguo Lavadero de lanas del siglo XVIII para convertirlo en el Museo que lleva su nombre y donde se expone tanto dentro como por el propio paisaje parte de su obra, que atrae a seguidores y curiosos de todo el mundo.




Museo Vostell, contra gustos...
La carrera sale del pueblo de Malpartida, a 10 kilómetros de Cáceres, y circunda por caminos de gravilla y tierra toda la zona de los Barruecos en dos vueltas de 10,5 kms. No hay desniveles excesivos, aunque sí continuos toboganes que junto al piso no demasiado consistente no la hace apta para buscar buenas marcas.
Aunque es un lugar digno de visitar, lo tengo muy pateado tanto en bici como corriendo y mi idea inicial, sobre todo tras la caída en la última carrera era dejarla pasar.


Mis pensamientos la semana pasada y con total convencimiento eran:
-No, todavía tengo bastantes molestias en el costado, sobre todo a la hora de cambiar de postura en la cama y no estoy descansando bien.
-No, no he podido entrenar como hubiera querido desde la última carrera y no tengo ahora ritmo para correr rápido en llano.
-No, a pesar de la tregua que nos está dando la última semana el tiempo, el 26 de mayo a las once de la mañana va a hacer mucho calor por caminos sin protección.
-No, un trazado a dos vueltas, la última se va a hacer muy pesada.
-No, me viene mejor en vistas a la durísima carrera de Montaña de Junio ir cogiendo de nuevo la buena forma con desniveles y entrenos en montaña.

Sí, lo habéis adivinado, estoy inscrito.

lunes, 13 de mayo de 2013

Más dura fue la caída

Mi mantra favorito: Sana sanita culito de rana....

El hecho de que a pesar de la caída que sufrí en la última carrera, pudiera acabarla más o menos bien, hacía que tuviera esperanza de que la cosa se quedará en una contusión costal sin más, pero la evolución no ha sido del todo positiva, y aún persiste inflamación y dolor postural en toda la zona, lo que me hace sospechar que podría haber alguna fisurilla y que la cosa tardará algo más de lo deseado en curar, y ahí ando con voltaren y masaje suave recitando el mantra milagroso.

Además a esto se ha añadido un fuerte catarro, y cuando me da por toser, veo las estrellas, así que me he quedado hecho unos zorros, esta semana he intentado mantener algo la forma a fuerza de persistencia, o más bien de cabezonería, pero sin hacer ningún alarde, tres trotes cochineros y a la media hora ya está quejándose la costilla.

Queda menos de un mes para terminar esta parte de la temporada, el 9 de Junio es la segunda prueba de la Copa de Extremadura de Carreras por Montaña y espero que los actuales achaques me permitan llegar medio en condiciones, además es la que se anuncia como la carrera más dura de Extremadura, con más de 24 kilómetros, mucho terreno técnico y más de 1.500 mts. de desnivel positivo. La han endurecido un poquito más y eso que el año pasado ya fue bastante dura, una idea la da esta foto del año pasado con las hormiguitas de colores subiendo por "el paso de los buitres" , aquí la crónica del 2.012.

Si esta semana logro encadenar algunos entrenamientos, también haría el día 26 una Media Maratón por un entorno natural único, la Media Maratón de "Los Barruecos", aunque esta también se va a hacer dura, no por el perfil, sino porque comienza a las 11:00 am y para esta fecha y a esa hora por estas tierras superaremos con facilidad los 30ºC.

En cuanto acabe esa carrera me tomaré unos días de descanso total y después pretendo  comenzar en Julio haciendo de nuevo una buena base de fuerza, a ver si encuentro motivación para volver al gimnasio, sino la buscaré a base de desnivel y bici de montaña, en otoño me quedarían las dos últimas pruebas de la Copa, incluyendo una Maratón de Montaña.

Y ya que alguno me preguntaba, ya sabéis que soy corredor fiel, pero con dos amores, volveré al asfalto a finales de año, y por supuesto buscando bajar esas 3h25' de Sevilla.

Pd:. Y para acabar, una foto con dos protagonistas del fin de semana, Kilian, ganador y recordman de la Transvulcania, y SuperPaco, finisher de la PenyagolosaCSP, 118 kms. y 5.400 de D+ en 27 horas a los 75 años.