No está mal darse un ostión de vez en cuando para darse cuenta de cual es tu verdadero lugar.
No conozco la razón pero hay días que vas y otros que no vas. Puedo ponerme a buscar mil razones, cansancio acumulado, mala dieta el día anterior, frío, catarro....pero mucho me temo que en vez de razones acaban convirtiéndose en excusas. El caso es que dentro de dos semanas tengo que correr un Maratón y hoy 22 kilómetros al mismo ritmo que quiero llevar casi me tumban, de hecho los últimos cinco me ha costado un trabajo horrible no pararme, al final 22 kilómetros en 1h49'41'', a 4:59min/km pero a 5:14 los cinco últimos.
Me di cuenta enseguida, en los primeros kilómetros las piernas no iban tan frescas como debieran, y ritmos de 4:50-4:55 me salían con más pulsaciones de las habituales, debería haber aflojado, pero la cabezonería de terminar el entreno programado ha hecho que llegara al final pasado de punto y una cuesta en el km.16 me ha supuesto el lastre definitivo. Tampoco me ha ayudado que sigo sin coger el punto a los avituallamientos, el gel que a veces me va de fábula, me ha sentado como un tiro y hay ocasiones como hoy que veo que no me sienta bien beber demasiado, no digiero bien los líquidos en carrera.
En esto nos movemos mucho por sensaciones, y las de hoy han sido pésimas. Hace quince días, el día que hice una tirada de 34, hubiera podido acabar sin problemas los 42,195 en el tiempo previsto en una semana de 90 kilómetros, hoy probablemente no hubiera llegado a meta en una semana de 70. Llega el tiempo de comedura de tarro, de si llegaré pasado de forma, si habré quemado los cartuchos antes de tiempo, si tendré algún problema "oculto" que me ha impedido rendir.....Soy bastante realista y ya comenté en alguna ocasión que en un Maratón nunca hay certeza, puede pasar de todo, me limitaré a pensar que ha sido un mal día y que en el próximo entreno veré las cosas de otra forma.








