El tiempo pasa, y en vacaciones parece que vuela, pero quedan las huellas en la memoria. No hay como salir del entorno habitual para empezar a sentir nuevas sensaciones, y en lo referente al running todas positivas:
Se me hace raro levantarme temprano en vacaciones para salir a correr por la costa con 18ºC y estar sudando a mares a los 10 minutos, pero me gusta.
Se me hace raro correr en soledad por los pinares y enebrales de la costa de la Luz saltando entre dunas y por pasarelas de madera, pero me gusta.
Se me hace raro no llevar pulsímetro y correr por sensaciones, pero me gusta.
Se me hace raro acabar el entreno dándome un baño en una playa solitaria a las 9 de la mañana y asaltar después el buffet del hotel, pero me gusta.
Y sobre todo, después de lo que llevo este año se me hace rarísimo haber hecho entre otros entrenos una tirada de 22 kms. a 4:47 min/km, un rodaje de 1 hora rápida recorriendo 13,6 kms. y unas series 6 x 1.000 por debajo de 4:10, pero me gusta.
Ahora de vuelta al tajo, seguiré preparando el camino para a partir de octubre empezar a mirar fijamente a los ojos a Filipides y retarle para el 19 de Febrero en Sevilla. Y para eso ya sabeis lo de ...se hace camino al andar.....o al correr.
Pd: Intentaré ponerme en breve al corriente de lo que se cuece en la blogosfera
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